El DS3 de primera generación, lanzado inicialmente bajo la marca Citroën DS3 en 2009, marcó la entrada de PSA en el segmento de los coches urbanos premium. Posicionado como una alternativa elegante y personalizable a los Mini Cooper y Audi A1, supo seducir por su diseño audaz, su distintivo techo flotante y sus numerosas opciones de personalización. En 2015, sufrió un rediseño y fue integrado plenamente en la marca DS Automobiles, perdiendo el distintivo Citroën. Este lavado de cara trajo evoluciones estéticas (nueva parrilla DS Wings, faros LED/Xenon) y técnicas (nuevos motores PureTech y BlueHDi). El DS3 es un coche agradable de conducir, con un chasis dinámico y un buen compromiso entre confort y agarre en carretera. Su fiabilidad es generalmente correcta, pero algunas motorizaciones, e
El DS3 de primera generación es un coche urbano premium que ofrece un excelente compromiso entre estilo, dinamismo y confort. Su principal baza reside en su diseño atemporal y su capacidad para destacar. Sin embargo, la fiabilidad varía considerablemente según la motorización. Los motores diésel HDi y BlueHDi son los más recomendables por su sobriedad y robustez, siempre que se les realice un mantenimiento regular y se preste atención a los puntos débiles conocidos (volante motor, FAP, AdBlue). Los motores de gasolina VTi son aceptables para un uso urbano, pero pueden sufrir de consumo de aceite. Los motores THP de los primeros años deben abordarse con la mayor prudencia y requieren un historial de mantenimiento impecable. Los PureTech 1.2, aunque eficientes, exigen un seguimiento extremadamente riguroso de la correa de distribución húmeda. Para una compra tranquila, priorice un modelo diésel BlueHDi posterior a 2015 o un 1.6 HDi bien mantenido. Se recomienda encarecidamente una inspección previa a la compra por parte de un profesional, especialmente para las motorizaciones de gasolina de riesgo. Si encuentra un modelo bien mantenido, el DS3 sigue siendo una opción elegante y agrad