La Dacia Sandero de tercera generación (incluyendo la muy popular versión Stepway) marca un punto de inflexión histórico para la marca rumana. Al adoptar la moderna plataforma CMF-B (compartida con el Renault Clio V y el Captur II), abandona su estatus de coche 'low-cost' básico para convertirse en un vehículo 'esencial' con prestaciones en carretera transformadas. La habitabilidad, el confort, la insonorización y la dotación tecnológica (Media Nav, ayudas a la conducción) dan un salto espectacular. Aunque obtuvo 2 estrellas en el crash-test Euro NCAP (principalmente debido a la ausencia de ayudas activas a la conducción sofisticadas, siendo la estructura pasiva sólida), se ha consolidado como el coche más vendido a particulares en Europa. La gama de motorizaciones prescinde del diésel en
El Dacia Sandero III es una elección pragmática e inteligente. Al abandonar su lado rústico, ahora ofrece prestaciones dignas de las referencias de la categoría polivalente, por un precio significativamente inferior. En cuanto a la fiabilidad, el balance es muy positivo: los motores 1.0 (SCe y TCe) son robustos y están exentos de los graves defectos del antiguo 1.2 TCe. Los problemas registrados son mayoritariamente inconvenientes periféricos (ruido de la wastegate, errores multimedia, indicador de GLP impreciso) que a menudo han sido corregidos bajo garantía. La versión 1.0 TCe 100 ECO-G es la compra maestra absoluta: combina fiabilidad, un coste de uso irrisorio gracias al GLP y polivalencia. Para comprar con los ojos cerrados, priorizando un modelo con un historial de mantenimiento impecable.