El Dacia Logan de primera generación, lanzado en 2004, marcó un punto de inflexión en la industria automotriz al ofrecer un coche nuevo a un precio inmejorable. Diseñado bajo el programa X90 de Renault, estaba destinado a los mercados emergentes antes de experimentar un éxito inesperado en Europa Occidental. Posicionado como una berlina de tres volúmenes sencilla, robusta y económica, se ofreció en versiones familiar (MCV), comercial (Van) y pick-up. Su diseño es funcional, su habitabilidad generosa y su mecánica probada, a menudo procedente del banco de órganos de Renault (Clio II, Mégane I). Un ligero rediseño se produjo en 2008, aportando retoques estéticos menores y algunas mejoras interiores. El Logan I es ante todo un vehículo pragmático, diseñado para la durabilidad y la facilidad d
El Dacia Logan I es una elección acertada para quien busca un vehículo sencillo, espacioso y económico tanto en la compra como en el mantenimiento. Las motorizaciones de gasolina (1.4 MPI, 1.6 MPI) son valores seguros, reconocidas por su robustez y bajo coste de mantenimiento, a pesar de un consumo algo elevado. Son ideales para un uso polivalente, sin pretensiones. En cuanto al 1.5 dCi, la prudencia es clave. Las versiones producidas antes de 2007 deben evitarse a menos que se pueda proporcionar un historial de mantenimiento impecable (cambios de aceite muy regulares con el aceite correcto) y una prueba de sustitución de los cojinetes de biela. Las versiones posteriores a 2007 son más fiables gracias a las mejoras introducidas, pero siempre exigen un seguimiento riguroso del mantenimiento. Si opta por un diésel, priorice un modelo con un historial claro y un kilometraje razonable. En resumen, el Logan I es un coche honesto que cumple su contrato de movilidad a menor coste. No destaca por su refinamiento, sino por su capacidad para circular durante mucho tiempo sin problemas importantes si se elige la motorización adecuada y se respeta el mantenimiento.