El Citroën C4 Cactus de primera generación rediseñado (Fase 2) marca un punto de inflexión importante en la vida del modelo. Atrás queda el posicionamiento de pequeño crossover peculiar: Citroën lo reposiciona como una berlina compacta para compensar el cese del C4 II. Los famosos 'Airbumps' se reducen a la parte inferior de las puertas, el frontal se suaviza y se mejora la insonorización. Sobre todo, estrena en Europa el programa Citroën Advanced Comfort con suspensiones de topes hidráulicos progresivos (PHC) y asientos de espuma de alta densidad, ofreciendo un confort de marcha excepcional para la categoría. Sin embargo, su historial de fiabilidad se ve gravemente empañado por los defectos de diseño de sus motorizaciones (gasolina PureTech y diésel BlueHDi), lo que hace que su compra de
El Citroën C4 Cactus rediseñado es un coche lleno de cualidades intrínsecas: su confort es soberbio y su coste de uso (excluyendo averías) es muy bajo. Desgraciadamente, está motorizado por los peores bloques de la reciente era PSA. La elección de un diésel (1.5 o 1.6 BlueHDi) le expone a los costosos caprichos del sistema AdBlue, y el 1.5 añade el riesgo fatal de la rotura de la cadena de los árboles de levas. En gasolina, el PureTech es una bomba de relojería. Nuestro consejo: A EVITAR en la mayoría de los casos. Si desea absolutamente este modelo en diésel, busque un 1.6 BlueHDi 100 cuyo depósito de AdBlue haya sido sustituido recientemente con factura, o un 1.5 BlueHDi cuya distribución (incluyendo la cadena de 8 mm) haya sido actualizada por un profesional. Negocie firmemente el precio para anticipar las averías.