El Citroën C4 Cactus de primera generación (Fase 1) es un crossover atípico que marcó una ruptura estilística para la marca de los chevrones. Basado en la plataforma PF1 (la del Peugeot 208 I y Citroën C3, y no la del C4 clásico), destaca por su filosofía de reducción de peso (menos de 1.000 kg para las versiones de acceso), su diseño depurado que integra los famosos Airbumps (protecciones laterales de poliuretano) y un habitáculo minimalista donde la casi totalidad de los mandos se agrupa en una pantalla táctil. Si bien este enfoque ha permitido ofrecer consumos muy bajos y un confort de suspensión típicamente Citroën, también ha impuesto compromisos: ventanillas traseras de compás, banqueta trasera monobloque (hasta 2015) e insonorización ligera. En el plano de la fiabilidad, esta genera