El Citroën C4 de segunda generación (nombre en clave B7) marca un punto de inflexión respecto a su predecesor: abandona el diseño atípico (volante con buje fijo, carrocería coupé de 3 puertas) por un enfoque mucho más consensuado, con el objetivo de competir directamente con el Volkswagen Golf. Se distingue por un confort de marcha de muy alto nivel, una insonorización cuidada, una calidad de acabado en claro aumento y un maletero generoso (408 litros). A principios de 2015 se realizó un restyling (lavado de cara), que trajo nuevas firmas luminosas (luces 3D), una pantalla táctil de 7 pulgadas que simplificaba la consola central, y la introducción de los motores de gasolina de 3 cilindros PureTech, así como los diésel BlueHDi. Sin embargo, su trayectoria en el mercado de segunda mano está
El Citroën C4 II es un excelente compacto para quienes priorizan el confort absoluto y el espacio de carga. Sin embargo, si busca una motorización de gasolina, la precaución es obligatoria. Los VTi y THP deben evitarse debido a sus defectos de diseño (cadena, aceite). Los 1.2 PureTech ofrecen un buen agrado de conducción, pero exigen un historial de mantenimiento impecable (correa cambiada, cambios de aceite frecuentes) bajo pena de rotura del motor. Paradójicamente, este coche se aprecia y se compra con tranquilidad en diésel. El 2.0 HDi 150 es indestructible, y el 1.6 e-HDi 115 es un excelente compromiso. Las versiones BlueHDi son muy agradables, pero requieren guardar un presupuesto para el caprichoso sistema AdBlue. Huya de la caja BMP6/ETG6 y priorice una versión restylizada (posterior a 2015) con caja manual o EAT6.