El Citroën C4 de segunda generación (B7) marca una ruptura con su predecesor. Atrás quedó el diseño atípico (volante con buje fijo, coupé perfilado), Citroën opta por un estilo más consensuado y tranquilizador para atraer a una clientela más amplia, especialmente frente al VW Golf. Basado en la plataforma PF2 (compartida con el Peugeot 308 I), destaca por su confort de suspensión real, su cuidada insonorización y su gran maletero (408 litros). Sin embargo, su comportamiento en carretera es más torpe que el de sus competidores directos. Un restyling (facelift) se produce a principios de 2015: nuevas firmas luminosas (luces 3D traseras, LED delanteros), integración de una pantalla táctil de 7 pulgadas (SMEG) que simplifica la consola central, y el paso a las normas Euro 6 con la llegada de l
El Citroën C4 II (B7) es un coche lleno de cualidades para quien busca un compacto cómodo, silencioso y espacioso. Desafortunadamente, su balance está fuertemente empañado por las elecciones mecánicas de PSA. La compra de una versión de gasolina (VTi, THP, PureTech) es una apuesta extremadamente arriesgada que desaconsejamos, a menos que el motor haya sido fiabilizado muy recientemente con facturas que lo demuestren. Las versiones diésel BlueHDi (Euro 6) son excelentes para viajar, pero requieren reservar un presupuesto para la sustitución casi inevitable del depósito de AdBlue. La elección sensata recae exclusivamente en los diésel anteriores a 2015 (1.6 HDi 90/115 y 2.0 HDi 150), que ofrecen una fiabilidad de muy alto nivel y consumos irrisorios.