El Chevrolet Trax de segunda generación (2024+) marca una ruptura total con su predecesor. Más largo, más bajo y más ancho, abandona el aspecto de pequeño SUV urbano regordete por un perfil de crossover dinámico con aspecto de coupé. Basado en la plataforma VSS-F (compartida con el Buick Envista), solo se ofrece con tracción delantera (FWD) y con una única motorización de 3 cilindros turbo de 1,2 litros. Su mayor baza reside en su relación precio/habitabilidad/equipamiento, posicionándolo como uno de los vehículos nuevos más asequibles en el mercado norteamericano. Las primeras encuestas de fiabilidad (J.D. Power 2024) lo sitúan por encima de la media de su categoría, ofreciendo un balance inicial mucho mejor que la primera generación.
El Chevrolet Trax de segunda generación es una excelente sorpresa. Al abandonar la arquitectura estrecha de la primera generación para convertirse en un crossover espacioso y asequible, pisa fuerte. Los datos iniciales de J.D. Power y Consumer Reports lo sitúan por encima de la media en términos de fiabilidad. Sin embargo, como experto, la presencia del motor 1.2T (LIH) con correa de distribución húmeda impone una reserva a muy largo plazo: este vehículo es para COMPRAR, pero exige un propietario riguroso que no descuide ningún cambio de aceite y utilice el aceite exacto recomendado por el fabricante. A este precio, es una de las mejores ofertas del mercado norteamericano actual.