El Chevrolet Trailblazer de segunda generación (2021-2025) marca el regreso de esta denominación histórica, pero bajo una forma radicalmente diferente. Atrás queda el gran 4x4 con chasis de largueros (no confundir con el antiguo modelo 2002-2009 o la versión sudamericana actual): ahora se trata de un SUV urbano/compacto (segmento B/C) basado en la plataforma VSS-F de General Motors. Posicionado entre el Trax y el Equinox, destaca por un diseño audaz inspirado en el Blazer, una excelente habitabilidad para su tamaño y un generoso equipamiento tecnológico. Un restyling (facelift) tuvo lugar para el año-modelo 2024, aportando un frontal revisado y nuevas pantallas interiores (11 pulgadas). Contra todo pronóstico para un modelo GM de esta categoría, el Trailblazer presenta un balance de fiabil
El Chevrolet Trailblazer de segunda generación es una excelente sorpresa. A menudo eclipsado por sus competidores japoneses o coreanos, ofrece sin embargo un balance de fiabilidad superior a la media de su categoría, validado por organismos rigurosos como J.D. Power y Consumer Reports. Sus motores de 3 cilindros (1.2T y 1.3T), aunque poco nobles sobre el papel y un poco ruidosos bajo esfuerzo, resultan robustos y exentos de los defectos crónicos que se encuentran en algunos competidores europeos (como el PureTech). La electrónica es fiable y las transmisiones (CVT y BVA9) demuestran una gran longevidad si se cuidan adecuadamente. Para una compra de segunda mano, priorice la versión 1.3T AWD con la caja de cambios automática de 9 marchas para una máxima polivalencia. Es una compra muy recomendable.