El Chevrolet Suburban de 12ª generación (T1XX), lanzado para el año modelo 2021, marca una evolución importante con la adopción de una suspensión trasera independiente (IRS). Esta modificación transforma radicalmente el comportamiento en carretera y libera un espacio colosal para la tercera fila y el maletero. Gemelo alargado del Chevrolet Tahoe y primo del GMC Yukon XL / Cadillac Escalade ESV, el Suburban es un mastodonte diseñado para familias numerosas, el remolque y las flotas profesionales (VTC de lujo, gobierno). Aunque su confort y sus capacidades son innegables, su fiabilidad global es considerada por debajo de la media por organismos como J.D. Power y Consumer Reports, principalmente debido a una electrónica compleja (Electronic Precision Shift) y a debilidades mecánicas en el V8
El Chevrolet Suburban T1XX es el rey indiscutible del espacio y del transporte de pasajeros. La incorporación de la suspensión trasera independiente lo ha convertido en un vehículo mucho más refinado que la generación anterior. Sin embargo, su historial de fiabilidad se ve empañado por molestos problemas electrónicos y, lo que es más grave, por la fragilidad del sistema DFM en los motores V8 (especialmente el 5.3L). La compra de un modelo de ocasión requiere una verificación escrupulosa del historial de mantenimiento y de las muy numerosas llamadas a revisión. Paradójicamente, un antiguo vehículo de flota (VTC de alta gama) con kilometraje de autopista y un mantenimiento estricto puede resultar una mejor opción que un vehículo familiar descuidado. El motor 3.0L Duramax Diesel es la elección lógica para los grandes rodadores, mientras que el V8 6.2L ofrece el mayor agrado de conducción, siempre que se verifique la reciente llamada a revisión del motor.