El Chevrolet Malibu de novena generación (Gen IX) fue introducido para el año-modelo 2016. Basado en la plataforma E2XX de General Motors, se distingue por una pérdida de peso significativa (cerca de 136 kg) en comparación con la generación anterior, ofreciendo así una mejor dinámica de conducción y un consumo reducido. Su diseño, inspirado en el Impala, es más estilizado y aerodinámico. Se benefició de un restyling (facelift) en 2019, introduciendo una nueva parrilla, un sistema de infoentretenimiento actualizado y el reemplazo de la caja automática de 6 marchas por una transmisión variable continua (CVT) en el motor 1.5T. Aunque evoluciona a la sombra de los líderes japoneses (Camry, Accord), el Malibu ha demostrado ser una berlina mediana muy equilibrada y fiable. Su producción finalizó
El Chevrolet Malibu de novena generación es una berlina mediana a menudo subestimada. Si bien no alcanza la perfección de acabados o el valor de reventa de un Toyota Camry o un Honda Accord, lo compensa con un precio de compra de ocasión mucho más atractivo y una fiabilidad mecánica real, particularmente con el motor 1.5T LFV. Los datos de Consumer Reports y de J.D. Power lo sitúan en la media alta de su categoría. Los principales inconvenientes se refieren a un desgaste rápido de los frenos, errores del sistema multimedia y una larga lista de llamadas a revisión en los modelos de 2016-2018. Consejo de compra: Priorice un modelo con restyling (2019 en adelante) con motorización 1.5T. Asegúrese de que el historial de llamadas a revisión (muy numerosas) haya sido tratado escrupulosamente por la red de GM.