El BYD Seal (Generación I) es una berlina familiar 100 % eléctrica (y un híbrido enchufable en algunos mercados asiáticos) que se posiciona como un rival directo y temible del Tesla Model 3. Basado en la e-Platform 3.0 de BYD, estrena la tecnología CTB (Cell-to-Body), donde la batería LFP (litio-ferrofosfato) 'Blade' forma parte integral de la estructura del chasis, aumentando considerablemente la rigidez torsional y la seguridad. Dotado de un diseño fluido (Ocean Aesthetics), unos acabados interiores de muy buen nivel y un equipamiento de serie pletórico, marca la ofensiva de gama alta del fabricante chino en Europa. Aunque la perspectiva a largo plazo es todavía limitada, el dominio tecnológico de BYD (que fabrica sus propias baterías y semiconductores) inspira confianza. La nota global
El BYD Seal es una alternativa extremadamente seria y lograda al Tesla Model 3. Su mayor baza reside en su batería LFP 'Blade' integrada en el chasis, garantía de una seguridad y durabilidad excepcionales. Mecánica y estructuralmente, el coche roza la perfección. Los únicos verdaderos inconvenientes conciernen al apartado de software (ayudas a la conducción demasiado celosas) y a una potencia de carga rápida correcta pero sin más. Para una compra de ocasión reciente o nueva, la versión RWD (Design) de 313 CV es la elección más racional, ofreciendo la mejor autonomía y una potencia más que suficiente. La versión AWD es embriagadora pero más exigente con los neumáticos y los electrones. Es una compra muy recomendable, a condición de aceptar una red de concesionarios aún en desarrollo en Europa.