El BMW X5 (F15) representa la tercera generación del célebre SUV de lujo bávaro. Lanzado a finales de 2013, capitaliza los logros de la generación E70 refinando su aerodinámica, reduciendo ligeramente su peso y modernizando masivamente su habitáculo y sus tecnologías embarcadas (iDrive táctil, ayudas a la conducción avanzadas). Es una generación clave que introduce por primera vez versiones de propulsión (sDrive), un motor de 4 cilindros y una variante híbrida enchufable (xDrive40e). Aunque su comportamiento en carretera está ligeramente más orientado al confort que sus predecesores, sigue siendo uno de los SUV más dinámicos de su segmento. La calidad de acabado da un salto adelante, pero la complejidad técnica aumentada exige un mantenimiento riguroso. Nota global de la generación: 7.5/10
El BMW X5 F15 es un excelente SUV de lujo que ofrece un compromiso raro entre confort familiar y dinamismo de conducción. La elección de la motorización es sin embargo crucial para evitar la ruina. El veredicto es claro: priorice el xDrive30d, que ofrece el mejor equilibrio prestaciones/fiabilidad/consumo, a condición de que el recall de la EGR se haya realizado y que el mantenimiento sea impecable. Las versiones V8 (50i) deben evitarse en el mercado de segunda mano fuera de garantía debido a los costes de mantenimiento prohibitivos. La suspensión trasera neumática y la caja de transferencia son puntos de paso obligados durante la inspección antes de la compra. Un ejemplar bien mantenido con cambios de aceite frecuentes le dará plena satisfacción.