La BMW Serie 3 de sexta generación (F30 para la berlina, F31 para el familiar Touring, F34 para el Gran Turismo, F35 para la versión larga en China y F80 para el M3) marca un punto de inflexión importante para la marca bávara con el paso al 'todo-turbo' para las motorizaciones de gasolina. Lanzada en 2012, se benefició de un restyling de mitad de ciclo (LCI - Life Cycle Impulse) en 2015. Este restyling es crucial: marca el abandono de los motores de la generación 'N' (N13, N20, N55) en favor de la nueva arquitectura modular 'B' (B38, B48, B58), corrigiendo así la mayoría de los defectos de juventud. Aunque el F30 es elogiado por su dinamismo, su excelente caja automática ZF de 8 marchas y su sistema multimedia iDrive, las versiones pre-LCI (2012-2015) requieren una gran vigilancia debido a
El BMW Serie 3 F30 es un coche con dos caras. Los modelos de la fase 1 (pre-LCI, 2012-2015) equipados con los motores de gasolina N20 o diésel N47 deben abordarse con extrema precaución debido a los costosos problemas de la cadena de distribución. En cambio, los modelos restylizados (LCI, a partir de mediados de 2015) equipados con los motores de la serie 'B' (B48 en 320i/330i, B58 en 340i) transforman el F30 en una de las berlinas premium más fiables y deseables del mercado. Nuestro consejo: Evite los 320i/328i anteriores a 2015 a menos que la distribución haya sido reparada con factura. Priorice un 320i/330i LCI (B48) para el uso diario, o un 340i (B58) para los entusiastas. No olvide presupuestar un cambio de aceite de la caja automática ZF alrededor de los 90.000 km.