La BMW Serie 3 de quinta generación (E90 berlina, E91 familiar Touring, E92 coupé, E93 cabriolet) marca una evolución importante para la marca bávara. Sustituto del mítico E46, introduce un diseño firmado por Chris Bangle, la interfaz iDrive, y sobre todo una compleja transición tecnológica bajo el capó. Posicionamiento: Berlina premium dinámica, referencia absoluta de su categoría en términos de placer de conducción y tacto de carretera. Evolución (LCI): El restyling (Life Cycle Impulse) de finales de 2008 (berlina/familiar) y 2010 (coupé/cabriolet) corrige numerosos defectos de juventud (iDrive CIC más rápido, vías ensanchadas, acabado mejorado) pero coincide con la introducción masiva de la inyección directa de gasolina y del motor diésel N47, modificando drásticamente el perfil de fiab
El BMW Serie 3 E90 es un coche de ingeniero, brillante en carretera pero exigente en el taller. Para una compra de gasolina, la elección del motor es vital. En Europa, priorice absolutamente un 325i o 330i anterior a 2007 equipado con el motor N52 (inyección indirecta), o importe un modelo norteamericano (328i N52). Evite los 4 cilindros (N43) y 6 cilindros (N53) de inyección directa, cuyas averías de inyectores y bombas de alta presión le arruinarán. El 335i (N54/N55) está reservado para entusiastas con un sólido presupuesto de mantenimiento preventivo. En diésel, el viejo M57 (330d antes de 2008) sigue siendo una roca, mientras que el N47 (320d después de 2007) es una lotería a evitar sin prueba de sustitución reciente de la distribución.