El BMW Serie 3 E90 (berlina), E91 (familiar/Touring), E92 (cupé) y E93 (cabriolet) marca una ruptura estilística y tecnológica con la generación anterior (E46). Lanzado en 2005, se benefició de un importante rediseño (LCI - Life Cycle Impulse) a finales de 2008, corrigiendo numerosos defectos de juventud y modernizando su aspecto. A nivel mecánico, esta generación experimentó una transición importante: el paso de la inyección indirecta a la inyección directa para los motores de gasolina, y la introducción de los motores diésel de aluminio (familia N) que reemplazaron a los bloques de hierro fundido (familia M). Si bien el comportamiento en carretera sigue siendo la referencia absoluta de su categoría, la fiabilidad del E90 es extremadamente variable según la motorización elegida. Los diése
El BMW Serie 3 E90 es un coche con dos caras. Es una formidable máquina de conducir, dotada de un chasis brillante, pero exige una selección quirúrgica de su motorización. Para una compra diésel, priorice absolutamente los 6 cilindros de la generación M57 (325d, 330d, 335d anteriores a finales de 2008) que, una vez eliminadas sus mariposas de admisión, son indestructibles. Evite los 4 cilindros N47 (318d, 320d de 2007 a 2012) a menos que se le proporcione la factura de sustitución de la cadena de distribución (a menudo más de 2000€). En gasolina, el 6 cilindros atmosférico de inyección indirecta (N52) es la elección de la tranquilidad. La compra de un E90 hoy en día requiere un presupuesto de mantenimiento considerable y una inspección rigurosa del historial.