El BMW Serie 2 Active Tourer (F45 - 5 plazas) y Gran Tourer (F46 - 7 plazas) marcan un punto de inflexión histórico para la marca bávara: son los primeros modelos BMW en adoptar la tracción delantera (plataforma UKL2, compartida con Mini) y en incursionar en el segmento de los monovolúmenes compactos. A pesar de las críticas de los puristas, este modelo ha sido un éxito comercial gracias a su habitabilidad, su acabado premium y su comportamiento en carretera dinámico para la categoría. Una actualización (LCI) se produjo en marzo de 2018, aportando retoques estéticos, una actualización del sistema iDrive y la sustitución de la caja automática Aisin de 6 marchas por una caja de doble embrague DKG de 7 marchas en las motorizaciones de gasolina de 3 cilindros. En general, la fiabilidad es buen
El BMW Serie 2 Active/Gran Tourer es una excelente opción para quienes buscan la practicidad de un monovolumen sin sacrificar el placer de conducción y el acabado premium. En gasolina, priorice absolutamente los modelos producidos después del verano de 2015 para evitar el problema del cigüeñal del motor 218i. Las versiones de 4 cilindros (220i) son modelos de fiabilidad y agrado, aunque más raras. En diésel, la precaución es clave en cuanto al historial de recalls de la EGR, pero los motores B47 (218d/220d) son excelentes para grandes kilometrajes. La compra es recomendable siempre que se disponga de un historial de mantenimiento impecable e, idealmente, un cambio de aceite de la caja automática realizado si el vehículo supera los 80.000 km.