El BMW Serie 1 F20 (5 puertas) y F21 (3 puertas) representa la segunda generación del compacto bávaro. Es históricamente significativo porque es el último Serie 1 de propulsión (ruedas traseras motrices), ofreciendo un placer de conducción inigualable en su categoría. Su trayectoria se divide en dos fases distintas: la Fase 1 (2011-2015) con un diseño polarizante y motorizaciones mejorables (generación N), y la Fase 2 (LCI, 2015-2019) que corrige estéticamente el rumbo e introduce la nueva familia de motores modulares (generación B), notablemente más fiables. Aunque esta ficha se centra en las motorizaciones diésel, muy populares en este modelo para grandes kilometrajes, se cubre toda la gama. Nota global: 7.5/10 (altamente dependiente del año y del motor).
El BMW Serie 1 F20/F21 es un coche con dos caras. La Fase 1 (2011-2015) debe abordarse con extrema precaución: los motores diésel N47 y gasolina N13 están plagados de costosos problemas de cadena de distribución. A menos que haya un historial impecable con la cadena ya reemplazada, es mejor EVITARLOS. En cambio, la Fase 2 (LCI, a partir de mediados de 2015) transforma el coche. La introducción de los motores modulares B37/B47 (diésel) y B38/B48/B58 (gasolina) lo convierte en uno de los compactos más fiables y deseables del mercado, realzado por su arquitectura de propulsión única. Para un conductor de muchos kilómetros, un 118d o 120d Fase 2 (motor B47) acoplado a la caja automática ZF8 es una elección magistral, siempre que se verifique que se ha realizado el recall del EGR.