El Audi TT de primera generación, conocido con el código interno 8N, dejó huella desde su presentación en 1998. Basado en la plataforma A4 (PQ34) del grupo Volkswagen, compartida con el Golf IV y el A3 8L, se distingue por un diseño audaz y atemporal, directamente inspirado en el concept car de 1995. Disponible en coupé 2+2 y en roadster de 2 plazas, el TT 8N supo combinar estilo, deportividad y una calidad de fabricación percibida como premium para la época. Fue un éxito comercial y hoy en día es un youngtimer buscado. Su fiabilidad es generalmente buena, siempre que se realice un mantenimiento riguroso, especialmente en las motorizaciones turbo de gasolina.
El Audi TT 8N es una excelente opción para quien busca un coupé o un roadster con un diseño icónico y prestaciones honorables. Es un coche que ha envejecido bien estéticamente y que todavía ofrece grandes sensaciones de conducción. Sin embargo, su compra debe ser cuidadosamente considerada y condicionada por un historial de mantenimiento impecable. Las versiones 1.8T de 180 CV ofrecen un excelente compromiso entre rendimiento y coste de uso. Las de 225/240 CV son más deportivas pero requieren más atención mecánica. El 3.2 VR6 es una delicia para los oídos y las sensaciones, pero la caja DSG y el Haldex exigen un mantenimiento riguroso y costoso. Evite los ejemplares sin historial o con modificaciones dudosas. Se recomienda encarecidamente una inspección previa a la compra por parte de un especialista. Con un buen seguimiento, el TT 8N puede ser un compañero fiable y apasionante durante muchos años.