Audi Q5 II (FY) (2017 – 2025)

Puntuación de fiabilidad : 8.2/10

El Audi Q5 de segunda generación (código interno FY) se basa en la plataforma modular MLB Evo, compartida con el A4 y el Q7. Más ligero (hasta -90 kg) y más rígido que su predecesor, se ha consolidado como uno de los SUV familiares premium de referencia. El rediseño de finales de 2020 trajo una firma luminosa OLED, el abandono del mando MMI en favor de la pantalla táctil, y la generalización de la microhibridación (MHEV) de 12V o 48V. Aunque la demanda de gasolina y de híbridos enchufables (TFSI e) ha explotado, el Q5 sigue intrínsecamente ligado a sus motorizaciones diésel (TDI), particularmente adaptadas a su tamaño y a los grandes kilometrajes. La calidad de fabricación está en la cima de la categoría, pero la complejidad de los sistemas de descontaminación (AdBlue) y de la electrónica

✅ Puntos fuertes

⚠️ Puntos débiles

🎯 Veredicto

El Audi Q5 (FY) es un SUV premium completo, soberbio en autopista y con un acabado extraordinario. Si opta por un TDI, el 40 TDI (190 o 204 CV) es la elección más racional: ofrece un equilibrio perfecto entre prestaciones y consumo. Sin embargo, la compra de un diésel solo se justifica si recorre más de 20.000 km/año, principalmente por carretera/autopista, para evitar la obstrucción del FAP y las averías de AdBlue. El V6 TDI (50 TDI / SQ5) es una delicia auditiva y mecánica, pero su mantenimiento es costoso y su caja de cambios a veces perezosa. Para los que hacen pocos kilómetros o los urbanitas, diríjase imperativamente al 45 TFSI o a las versiones híbridas enchufables (TFSI e), aunque estas últimas son pesadas. En general, la fiabilidad mecánica es muy buena, pero la electrónica y la descontaminación exigen un presupuesto de mantenimiento holgado.