El Audi A8 de cuarta generación (D5, tipo 4N) representa el culmen tecnológico y de estatus del fabricante de Ingolstadt. Lanzado a finales de 2017, inaugura un nuevo lenguaje de diseño, una interfaz interior completamente táctil (MMI Touch Response) y la generalización de la microhibridación de 48V (MHEV) en todas sus motorizaciones. Verdadera vitrina tecnológica, ofrece una suspensión activa predictiva, dirección en las ruedas traseras y faros Matrix LED/OLED. A finales de 2021 recibió un lavado de cara (facelift), modernizando las firmas luminosas y la parrilla. Aunque su calidad de fabricación es excepcional, su fiabilidad se ve empañada por problemas recurrentes relacionados con su red eléctrica de 48V (alternador-motor de arranque), un defecto importante en las motorizaciones V6 de e
El Audi A8 (D5) es una proeza de ingeniería que ofrece un confort y un silencio de marcha magistrales. Las motorizaciones de gasolina (55 TFSI y 60 TFSI) son suaves y prestacionales, perfectamente adaptadas al estatus del coche. Sin embargo, la compra de un A8 de ocasión requiere extrema precaución: el sistema microhíbrido de 48V (alternador-motor de arranque) es una verdadera espada de Damocles cuya avería es casi sistemática y muy costosa. Compre únicamente un ejemplar que cuente con un historial impecable en concesionario Audi, con prueba de la sustitución del BSG de 48V, e idealmente cubierto por una garantía prolongada. La importante depreciación lo convierte en una ganga sobre el papel, pero los costes de mantenimiento siguen siendo los de una limusina de gran lujo.