El Audi A8 de cuarta generación (D5, tipo 4N) representa el culmen tecnológico de la marca de los cuatro aros. Lanzado a finales de 2017, introduce masivamente la hibridación ligera (MHEV 48V) en todas sus motorizaciones y una suspensión activa predictiva ultrasofisticada. Diseñado inicialmente para la conducción autónoma de nivel 3 (finalmente abandonada por razones legales), está repleto de centralitas y sensores. Rediseñado a finales de 2021 (modelo 2022) con nuevas ópticas OLED y una parrilla renovada, brilla por su confort imperial y su insonorización. Nota global de fiabilidad: Mecánicamente muy robusto (especialmente los bloques V6 TDI), su nota se ve, sin embargo, lastrada por una complejidad electrónica extrema, fallos de infoentretenimiento y una fragilidad recurrente del sistema
El Audi A8 D5 es un escaparate tecnológico impresionante, particularmente pertinente en la motorización 50 TDI para los grandes ruteros gracias a su autonomía y su silencio de catedral. Sin embargo, esta generación se ve empañada por una fragilidad crónica de su red de 48V (alternador-motor de arranque), un problema costoso e inmovilizante. La compra de un A8 de ocasión exige un historial de mantenimiento impecable, una verificación estricta de las llamadas a revisión realizadas (especialmente en los trenes de rodaje y la electrónica) e, idealmente, una garantía prolongada. Evite los modelos urbanos (obstrucción del TDI) y negocie con firmeza dada la fuerte depreciación.