El Audi A8 de tercera generación (D4, tipo 4H) representa el culmen del lujo y del saber hacer tecnológico de Ingolstadt en el momento de su lanzamiento. Construido sobre la estructura de aluminio ASF (Audi Space Frame), destaca por una agilidad sorprendente para su tamaño, su tracción total quattro de serie (excepto en el híbrido) y sus excepcionales acabados interiores. El restyling de finales de 2013 (Model Year 2014) introdujo los famosos faros Matrix LED, motorizaciones revisadas para cumplir con la normativa Euro 6 y una insonorización aún más mejorada. Aunque su calidad de fabricación es irreprochable, es un vehículo extremadamente complejo cuyo mantenimiento exige un presupuesto considerable, especialmente en las motorizaciones V8 gasolina y W12.
El Audi A8 D4 es un escaparate tecnológico fascinante que ofrece una relación precio/prestaciones excepcional en el mercado de ocasión debido a su fuerte depreciación. Sin embargo, esta depreciación está justificada por unos costes de mantenimiento prohibitivos. Si busca una motorización de gasolina, el 3.0 TFSI es la opción más razonable y fiable. Las versiones V8 (4.0 TFSI y S8) ofrecen prestaciones de superdeportivo pero requieren una vigilancia absoluta respecto a la llamada a revisión de los turbos (tamiz de aceite) bajo pena de facturas que superan los 10.000 €. Comprar únicamente con un historial de mantenimiento completo en la red oficial o en un especialista reconocido, y guardando una reserva financiera cómoda para imprevistos (suspensión neumática, electrónica).