Audi A8 D4 (4H) (2009 – 2017)

Puntuación de fiabilidad : 7.8/10

El Audi A8 de tercera generación (código interno D4 / Typ 4H) representa el culmen del lujo y la tecnología de la marca de los cuatro aros en este periodo. Basado en la estructura de aluminio Audi Space Frame (ASF), logra contener su peso a pesar de sus imponentes dimensiones. Equipado de serie con la tracción total Quattro (salvo en la rara versión híbrida) y la excelente caja de cambios automática ZF de 8 marchas (Tiptronic), ofrece un compromiso excepcional entre un confort soberano y dinamismo. A finales de 2013 (Model Year 2014) se llevó a cabo un importante lavado de cara (facelift), que introdujo, entre otras cosas, los faros Matrix LED, intermitentes dinámicos y motorizaciones revisadas para cumplir con la normativa Euro 6. En el mercado de ocasión, las versiones diésel (3.0 TDI y

✅ Puntos fuertes

⚠️ Puntos débiles

🎯 Veredicto

El Audi A8 D4 es una formidable máquina para viajar, particularmente brillante en sus versiones diésel. El 3.0 TDI V6 es la elección racional: ofrece prestaciones más que suficientes, un consumo contenido y una fiabilidad muy correcta si se ha seguido el mantenimiento. El 4.2 TDI es un monstruo de agrado, pero sus costes de mantenimiento en caso de avería (especialmente la distribución) pueden arruinar a su propietario. En cuanto a gasolina, el 3.0 TFSI es el más equilibrado. El 4.0 TFSI (A8 y S8) es mágico, pero exige imperativamente que se haya resuelto el problema del tamiz del turbo. Huya de la versión 2.0 TFSI Hybrid, cuya fiabilidad mecánica (EA888) y eléctrica es arriesgada. En cualquier caso, prevea un presupuesto de mantenimiento considerable: las piezas de desgaste (frenos, neumáticos, brazos de suspensión) y la electrónica son caras.