El Audi A5 de segunda generación, conocido con el código interno B9 (o F5), fue lanzado en 2016, utilizando la plataforma MLB Evo del Audi A4 B9. Se ofrece en coupé, Sportback (cinco puertas) y cabriolet, ofreciendo una mezcla de deportividad, elegancia y tecnología. El diseño, aunque evolutivo, ha sabido conservar la fuerte identidad del modelo. Una importante actualización tuvo lugar a finales de 2019 (modelos 2020), aportando retoques estéticos (parrilla, faros, parachoques), una actualización tecnológica del habitáculo (nueva pantalla táctil MMI, desaparición del mando giratorio) y la integración generalizada de la microhibridación (MHEV) en muchas motorizaciones, especialmente diésel y gasolina. El A5 B9 es percibido globalmente como un coche fiable, bien construido y agradable de con
El Audi A5 B9 es una excelente elección para quien busca un coche elegante, confortable y tecnológicamente avanzado. Su fiabilidad es globalmente buena, en particular en las motorizaciones diésel y gasolina más comunes (2.0 TDI y 2.0 TFSI), que representan un excelente compromiso entre rendimiento y consumo. Para las motorizaciones diésel (2.0 TDI y 3.0 TDI): Son particularmente recomendadas para grandes kilometrajes y viajes largos. La sobriedad y el par son ventajas importantes. La vigilancia debe centrarse en el sistema AdBlue y la válvula EGR, que pueden generar costes si el mantenimiento no es riguroso o si el vehículo se utiliza mayoritariamente en ciudad. Las versiones MHEV post-actualización son un poco más complejas y la batería de 12V/48V es un punto a vigilar. Para las motorizaciones gasolina (2.0 TFSI): Ofrecen un mayor agrado de conducción para un uso más variado, con una buena reactividad. Los problemas de bomba de agua son conocidos pero manejables. Las versiones MHEV también deben ser vigiladas por su sistema eléctrico. Veredicto de compra: COMPRAR si el historial de mantenimiento es impecable y se han realizado las llamadas a revisión. Priorice los modelos post-act