El Audi A1 de segunda generación (tipo GB) marca una clara ruptura con su predecesor. Basado en la plataforma modular MQB-A0 del grupo Volkswagen (compartida con el VW Polo VI y el Seat Ibiza V), abandona la carrocería de 3 puertas para ofrecerse exclusivamente en 5 puertas (Sportback). También se acabó el diésel: esta generación prescinde de los motores TDI para centrarse únicamente en los bloques de gasolina TFSI. Más largo, estéticamente más agresivo (con sus guiños al Audi Sport quattro) y equipado con un habitáculo muy digitalizado (Virtual Cockpit de serie), sin embargo, peca de una calidad de acabado interior inferior a la de la primera generación, con una abundancia de plásticos duros inesperada a este nivel de precio.
El Audi A1 de segunda generación es un coche urbano muy logrado en el plano dinámico y tecnológico. Cobra caro sus aros y su diseño impactante, sobre todo porque la calidad percibida de su habitáculo ha retrocedido respecto a la generación anterior. En cuanto a la fiabilidad, el abandono del diésel y el uso de motores de gasolina probados del grupo Volkswagen lo convierten en un coche globalmente muy seguro. La elección más homogénea sigue siendo el 30 TFSI (110/116 CV), ampliamente suficiente y muy fiable. Sin embargo, preste atención a la caja S tronic 7 (DQ200) que exige una prueba rigurosa antes de la compra de segunda mano.