El Abarth 500 (que se convirtió en 595 y luego en 695 a lo largo de sus evoluciones) es la reencarnación moderna del mítico 'bote de yogur' con el escorpión. Basado en el Fiat 500, se distingue por un chasis más firme, un sistema de frenado redimensionado y, sobre todo, la integración del potente motor 4 cilindros 1.4 turbo (T-Jet en Europa, MultiAir en América del Norte). Un verdadero juguete para adultos, ofrece sensaciones puras, un sonido cautivador (especialmente con el escape Record Monza) y un encanto innegable. Aunque su diseño empieza a ser anticuado (posición de conducción imperfecta, ergonomía desfasada), su fiabilidad mecánica es globalmente excelente, siendo el bloque FIRE 1.4 T-Jet conocido por ser indestructible si se mantiene correctamente. La versión eléctrica (500e) se un
El Abarth 595/695 es una compra pasional por excelencia. Racionalmente, es imperfecto: posición de conducción anticuada, confort espartano y ergonomía de otra época. Sin embargo, su motor 1.4 T-Jet es un monumento a la fiabilidad y al carácter. Para una compra tranquila, priorice imperativamente la caja manual de 5 marchas, evite la caja robotizada MTA (costosa en caso de avería y desagradable de usar), y asegúrese de que el mantenimiento (cambios de aceite anuales, distribución al día) se haya respetado escrupulosamente. Las versiones de 145 CV ya ofrecen mucho placer, pero las versiones de 180 CV (Competizione) con turbo Garrett y frenos Brembo son las más completas para los amantes de los trackdays.